¿Qué hábitos de vida podemos seguir para tener menos síntomas en la menopausia?
Como hemos mencionado anteriormente, hay muchos síntomas diferentes y cada mujer puede que tenga alguna, o muchas. Vamos a centrarnos en los síntomas principales y que podemos hacer en cada caso.
Para los sofocos lo más importante es el ejercicio físico (esto es bueno para varios síntomas diferentes por lo que no lo volveremos a mencionar en todos, pero es muy importante mantener o aumentar el ejercicio para sofocos, insomnio, osteoporosis...). Disminuye la probabilidad de sufrir sofocos y genera endorfinas que disminuyen la irritabilidad y depresión, ayudando a mantener además el peso adecuado. Realizar al menos 30 minutos diarios. El yoga es una muy buena opción ya que los ejercicios de yoga y respiración disminuyen la intensidad y duración de los sofocos. Es importante acompañar el ejercicio físico con una alimentación variada y equilibrada.
Dejar de fumar o, al menos, disminuir el número de cigarrillos. Hay una relación directa entre el tabaco y los sofocos, y, más concretamente, entre el número de cigarrillos y la intensidad de los sofocos. Evitar el tabaco también es bueno para varios síntomas diferentes) Moderar el consumo de alcohol y evitar bebidas calientes tipo café o té. Evitar el sobrepeso y la obesidad, ya que predisponen a los sofocos.
Para el insomnio es importante regular los ritmos circadianos. Hay que intentar mantener un horario regular de sueño, 6-8 horas diarias (no más), evitando siestas. Mantener la habitación en condiciones óptimas para dormir, con un ambiente tranquilo y relajado sin exceso de luz, con una temperatura adecuada y utilizar la cama sólo para dormir (no trabajar, comer o ver la tele). Hacer cenas ligeras para que la digestión sea lo más fácil posible y no interfiera en el sueño (pero tampoco ir con hambre). Añadir hidratos de carbono no refinados, que favorecerán la sedación y la entrada en el cerebro de nutrientes como el triptófano (aminoácido precursor de la serotonina), que son necesarios para dormir. Fuentes de triptófano son el plátano, el atún, el pollo, quesos, huevo y frutos secos.
Evitar estimulantes antes del sueño como el café, tomar infusiones relajantes y no realizar una gran ingesta de líquidos antes de ir a dormir. Reducir, en la medida de lo posible, los factores estresantes. Evitar ir a la cama sin sueño; lo mejor es ir a la cama somnoliento. Si no, es posible realizar técnicas relajantes. Si después de media hora en la cama se sigue despierto, es mejor levantarse y realizar alguna actividad relajante y no volver a la cama hasta tener sensación de sueño. Repetir esta operación tantas veces como sea necesario.
Para la atrofia urogenital es importante una autoexploración frecuente y visitas ginecológicas al día. Utilizar jabones con el pH fisiológico de ésta etapa (más alcalino), evitar desodorantes en la zona íntima y no utilizar fibras sintéticas. Mantener la actividad sexual y realizar ejercicios de Kegel para controlar la musculatura vaginal.
Para la osteoporosis hay que mantener una alimentación adecuada: dieta mediterránea con la aportación de los minerales necesarios para la formación ósea (Ca, P, Mg y K) y las vitaminas A, D y K y evitando el tabaco, alcohol y la cafeína.
Para el
síndrome metabólico volvemos a recalcar la importancia de practicar ejercicio físico diariamente es muy beneficioso para el control de la diabetes, colesterol e hipertensión. Al menos tres días a la semana para que los beneficios sean visibles. Seguir una alimentación variada y equilibrada, con abundantes verduras, legumbres y pescado y evitar el alcohol. No realizar cenas pesadas antes de ir a dormir. También repetimos la importancia de dejar de fumar o, al menos, reducir el número de cigarrillos (ya que hay una relación directa entre el tabaco y las enfermedades cardiovasculares). Control del sobrepeso y la obesidad.
Ander Ostolaiz Txoperena (Farmacéutico Colegiado:2248)